Reminiscencias
En cada esquina de esta ciudad
—por donde quiera que voy—
encuentro tu nombre y reminiscencias de tu existencia.
Despierto en esta cama que guarda tu forma,
que aún se siente cálida y mi cuerpo entero parece ser consciente de tu peso que hace falta.
Y me baño en la ducha donde aún se escuchan los ecos de tu risa mientras te hacía maldades de espuma y agua.
Y salgo de mi casa embrujada esperando sentir la brisa y el sol;
pero no, no puedo escapar,
porque en toda esta ciudad hemos dejado marcas y huellas
y las paredes lo saben y se burlan
y las esquinas lo saben y me hacen creer que tras de ellas estarás tú
y los pájaros lo saben y me preguntan por ti
y las personas lo adivinan por mis ojos perdidos y tristes