Wilson Tovar (krthr)

pandemia & erotismo I

¿Qué podría uno decir frente a tan inmensa multitud de pensamientos, ideas, sueños, palabras y sensaciones que se plantan indefinidamente en mi cabeza cuando    -por alguna coincidencia- tu imagen llega a tocar mi puerta? 

No podría hacer nada. Soy indefenso frente a ti. Desde el principio lo fui.

  Ataca, sin tregua alguna, tu sonrisa mi pulsación inestable y mis ganas de sonreír.   
    Una vez más, sin defensa posible, mi cuerpo siente tu ataque violento.

  Cada vez que pienso en tu mirada, tierna y pronfunda, mis pupilas alborotadas se abren y se cierran. ¿De dónde venís?

  Destapas tus cartas sin pensar en que, al otro lado del chat, abriré un mensaje, leeré tus letras y pensaré con todo mi cuerpo
    Sí, pensaré con todo mi cuerpo. Desde mi cabeza hasta mis pies, pasando por mi pecho, espalda y mi sexo.

  Te pienso completa y tierna.
  Te pienso entregada, vertida en mis cimientos, saltando y cruzando ríos de nuestro cuerpo.
  Te pienso como uno lo haría en secreto.  
  Te pienso abrazada a nosotros: mis deseos, mis poemas y yo.

    Serán tus pechos (que desde ya siento), los amuletos de buena suerte y será tu sexo el hogar cálido, una ventana a otro mundo.

Quisiera, por último, lanzar un suspiro por mi ventana. Esperar a que llegue a ti, que lo sientas en todo tu cuerpo: donde quieras, llévalo.

—Karther Rupnik

#poesia