galicia

porque dejamos un reguero de recuerdos entre los árboles, la lluvia, el mar congelado, las carreteras angostas, noches de concursos y madrugadas en el sofá incómodo.
este reguero de recuerdos ahora está en mis huesos: un portal en el corazón a un mundo de nostalgia y felicidad para tiempos futuros.
un verano adolescente como nunca imaginé tener.